18/8/09
EL GAUCHO JUDIO FUE RECIBIDO POR EL RECONOCIDO MUNDIALMENTE REBBE DE KALEV
El famoso "Rebbe de Kalev", descendiente del Kadosh (santo) Baal Shem Tov y la 6ta generacin del Jasidut Kalev, es oriundo de Hungra y reside actualmente en Nueva York y es reconocido mundialmente por sus sabidura, recomendaciones y bendici ...ones en el campo de Jinuj (educacin de los hijos), Parnasa, Shalom Bait (armona del hogar) y muchas otras cuestiones actuales.
3/7/09
27/6/09
3/6/09
QUE ES LA EMUNÁ?
Los grandes Justos de los últimos 220 años - los grandes Maestros del Jasidismo y de la Cábala - nos han enseñado que no hay nuevas almas en nuestra generación...
Mientras tanto, aunque no sea fácil, nuestros amigos que sufren de la enfermedad celíaca deberían saber que pueden gozar de todo tipo de28/5/09
¿QUE ES SHAVUOT?
Shavuot conmemora el imponente acontecimiento que experimentaron los hijos de Israel siete semanas después del éxodo de Egipto cuando acamparon al pie del Monte Sinaí, en algún lugar de la Península del Sinaí. Este suceso fue la Revelación, mediante la cual la voluntad de Dios se reveló a Israel, señala la proclamación de los Diez Mandamientos. Aunque esos mandamientos no constituyen la totalidad de la Torá, que consiste en 613 preceptos (taryag mitzvot) ellos constituyen su fundamento. Los Diez Mandamientos conforman la base misma de gran parte de los que es la Civilización Occidental. La forma exacta de esta comunicación entre Dios y el hombre no es conocida y siempre fue motivo de diversas opiniones por parte de los grandes pensadores y sabios de Israel, pero nadie duda de que fue un acontecimiento de proporciones imponentes y una experiencia espiritual singular, que marcó indeleblemente a los israelitas con su carácter único, con su fe y su destino.
En el libro de oraciones, esta festividad se denomina zemán matán Torateinu, "la fecha de entrega nuestra Torá" porque éste es el tema dominante de la festividad. El significado perdurable de este tema está enfatizado en la respuesta a la pregunta de por qué no se denomina esta festividad como "fecha de la recepción de nuestra Torá". La respuesta es que, mientras la entrega de la Torá pudo haber tenido lugar en un momento determinado y esa ocasión puede ser conmemorada, la recepción de la Torá por los judíos debe continuar produciéndose en todo momento y en todo lugar.
Los judíos que estuvieron presentes en el Sinaí reafirmaron su Pacto con Dios declarando "Haremos y escucharemos" (Naasé venishmá), pero la Torá señala que "Pero no solamente con vosotros hago yo esta alianza y este juramento, sino con los que están hoy aquí presentes ante el Señor, nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros". (Deuteronomio 29:13-14). El Talmud interpreta la última parte del versículo como una clara referencia alas futuras generaciones de judíos y a los futuros prosélitos que más tarde aceptaron la fe (Shavuot 39a).
La festividad de Shavuot enfatiza la lección espiritualmente significativa de que la redención del cautiverio y la obtención de libertad política, no constituyen una liberación completa a menos que culminen en las restricciones espirituales, en las disciplinas y deberes inherentes a la Revelación a Israel y a la aceptación de la Torá por parte de Israel.
El nombre de Shavuot, con el que la Torá se refiere a esta festividad, significa simplemente "semanas" y deriva del hecho de que se observa después de contar siete semanas completas a partir del segundo día de Pesaj. El Talmud utiliza el nombre de Atzeret (que implica una festividad de conclusión) para denominarlo, indicación de que los sabios lo consideraron ligado a la festividad de Pesaj y como conclusión del episodio histórico de la misma.
Su significado como festividad agrícola en la Tierra de Israel se refleja en los otros nombres por lo que se la conoce: JagHakatzir, "Festividad de la Siega", porque señala la cosecha del trigo, la última cosecha de cereales de la temporada y Yom Habikurim, "Día de las Primicias" porque señala también el comienzo de la cosecha de frutas y era la ocasión de llevar los primeros frutos maduros al Templo como ofrenda de acción de gracias.
Rabbi Haym Halevi Donin
26/5/09
UN NIÑO JUDIO - TANGO EN IDISH
Letra de Ana Jaitin
Este Tango fue escrito en marzo de 1943, luego de una brutal matanza
de niños judíos en Lituania. La canción, expresa el dolor de una
madre que entrega su niño a una familia, no judia para salvaguardarle
la vida y le dice al niño, que no hable más en Idish, ni la llame mas
mama. Del libro "El Tango" Una historia con judios, de Jose
Judkovski.
En una lejana aldea lituana
hay una casa
Por la ventana miran niños.
Asoman unos ojos gradosos.
Pequeña nariz y enrulado pelo negro.
Su madre lo trajo envuelto en la noche.
Lo besó ... le dijo silenciosamente
Este será tu lugar.
Te escondo porque peligras.
Sé obediente.
No hables ni cantes en idish.
No eres más judío.
Ella lo besa.
Ella le canta.
No hables ni cantes en Idish.
No eres más judío.
FUE NOBEL DE LITERATURA, ESCRIBIO EN IDISH SOBRE GAUCHOS JUDIOS Y MURIO EN SILENCIO
A pesar de haber nacido en Polonia y emigrado a los Estados Unidos, Isaac Bashevis Singer, premio Nobel de Literatura 1978, escribió toda su obra en idish, la lengua de sus antepasados, que había hablado y escuchado en su niñez. No le importó que fuera la lengua de una minoría. Él mismo se encargó de traducir sus textos al inglés. La fidelidad con que recreó el mundo judío tradicional le valió la admiración de miles de lectores Bashevis Singer murió en Manhattan, en 1991, y nadie hizo demasiado ruido, apenas unas pocas líneas en alguno de los grandes diarios norteamericanos y de París, por supuesto. Quiero decir que murió discretamente, casi en silencio, como había vivido, al igual que la mayoría de los personajes de sus narraciones.Singer, judío polaco, había nacido en la, por entonces 1904 aldea de Radsmin, no lejos de Varsovia, en cuyo seminario rabínico cursó estudios, siguiendo la tradición familiar, puesto que su abuelo y su padre habían sido rabinos, aunque él no alcanzó a serlo. Ni siquiera fue un hombre propiamente religioso, por más que haya pensado como alguna vez lo dijo que este mundo y esta clase de vida no es todo, que hay un alma y que hay un Dios y que puede haber una vida después de la muerte. Pero abandonó el seminario y se dedicó al periodismo. Escribía siempre lo hizo en idish.
Hacia la mitad de la década del treinta emigró a los Estados Unidos y se estableció en Nueva York, y en Nueva York comenzó a ganarse la vida colaborando en diarios y revistas, sobre todo en el Jewish Daily Forward, escribiendo, naturalmente, en idish, y él mismo se traducía al inglés.
Singer narra este tiempo de inmigrado, poniéndolo en boca de un personaje de uno de sus relatos: "Un día, poco después de mi llegada a los Estados Unidos, me encontraba yo en la habitación amueblada que había alquilado, solo e ignorado como sólo puede estarlo un escritor en idish empeñado en intentar aprender inglés mediante la Biblia y el diccionario Harkavy...".
El idish, como casi todas las lenguas y literaturas modernas en Occidente, data de la Edad Media. Es cierto que el hebreo fue y vuelve a ser ahora la lengua de los judíos, pero durante los siglos de la diáspora no fue más que un "tesoro esotérico", clave de minorías, casi un instrumento de culto o una lengua sagrada, aristocrática, y usada sólo para fines nobles y solemnes; algo que los judíos llevaban siempre consigo, como el Talmud, esa "patria portátil", al decir de Heine. De allí que, en sus orígenes, la literatura judía fuese un reflejo de la moral étnica, religiosa, de extraordinario valor para robustecer el espíritu nacional, en espera firme y paciente de un regreso a la patria perdida. De este modo se formó el idish, nacido en los guetos de Alemania, y que al principio no fue más que una jerga mezcla de palabras germanas y hebreas que fue enriqueciéndose con otros aportes. El pueblo judío, nacido en la diáspora, lejos de su lengua materna, tenía necesidad de un idioma que les hablara en forma sencilla y comprensible de las cosas, pero de las cosas y de los hechos cotidianos, que sirviera para comunicarse a aquéllos que ignoraban el idioma culto. No un idioma épico, puesto que el pueblo judío ya había pasado las etapas protohistóricas de la vida nacional, que es cuando el genio de la raza tiende a lo heroico. Es verdad que los judíos eran dueños de un gran pasado y de una forma de vida peculiares, pero ya en la Edad Media no estaban pagados de sentimientos caballerescos o galantes como se ha señalado bien y carecían de héroes inmediatos como Carlomagno o el Cid. No obstante, o quizá por eso, el idish que se escribe con caracteres hebraicos es una lengua nacida al calor de la piedad, y su composición varía según donde se lo hable: el lituano, el polaco, el ucraniano o el rumano; en Polonia se agregan caracteres eslavos igual que en Rusia, y en Inglaterra o Norteamérica, vocablos o formas inglesas. Refiriéndose a esto, Singer dijo que el escritor idish no ha sido educado con la idea de los héroes. "Quiero decir que había muy pocos héroes en los guetos judíos... muy pocos caballeros y condes y gente que se batiera a duelo y esas cosas". Pero, agregó: "en mi caso, no creo que escriba siguiendo la tradición del hombrecito de los escritores idish, porque ese hombrecito de ellos es en realidad una víctima... un hombre que es víctima del antisemitismo, de la situación económica y demás. Mis personajes, aunque no son grandes hombres en el sentido de desempeñar un gran papel en el mundo, tampoco son pequeños, porque a su manera son hombres de carácter, de ideas, de grandes sufrimientos".
Isaac Bashevis Singer, a pesar de haber vivido durante más tiempo en los Estados Unidos que en su Polonia natal, se mantuvo fiel a su lengua, aunque, como sabemos, él mismo, con frecuencia, fue su propio traductor al inglés. El motivo lo expresó de la siguiente manera: "Ningún escritor verdaderamente bueno escribirá nunca en una lengua aprendida, sino en la lengua que conoce desde la infancia". Porque la verdadera fuerza de un escritor está en el lenguaje. A Singer nunca lo inquietó, siendo polaco, no escribir en polaco, dijo que el polaco no le era tan familiar como el idish, y lo hablaba con acento. En realidad confesó a Philip Roth en una charla hablaba todas las lenguas con acento.
A decir verdad, para Singer, un escritor es el lenguaje, allí está su verdadera importancia y su grandeza, en el uso magistral de su lengua. Pero también en aquello que escribe, porque el fondo y la forma para un escritor son inescindibles. Él lo dijo: "Creo que escribir bien una historia es la obligación del narrador. Debe esforzarse porque la historia se cuente bien, me refiero a que la construcción sea buena y que haya equilibrio entre la forma y el contenido". Y en cuanto al socorrido dilema de si la literatura escrita, los libros, desaparecerá, o que eso ya está sucediendo, a manos de la tecnología, Singer nunca lo creyó. La literatura escrita, el libro, correrá el riesgo de desaparecer si desaparecen los grandes escritores. Pero dijo si tenemos gente con la capacidad de contar una historia, siempre habrá lectores.
Además del lenguaje y de una buena historia para narrar, Singer postuló que un escritor únicamente puede (debe) hablar de aquello que verdaderamente conoce. Como casi todo gran escritor, se pasó la vida sobrellevando una íntima contienda: amaba a su lejana Polonia, la vida judía de Polonia, y mientras más lejos más extrañaba, y a la vez soportaba con frecuencia las quejas de sus colegas judíos que le reprochaban por qué escribía sobre ladrones y prostitutas judías, y él contestaba: "Hablo de lo que conozco, y no conozco a los ladrones ni a las prostitutas españolas".
Yavé, el irascible Dios del Antiguo Testamento, injustamente condenó a los hombres a la diversidad de lenguas para que no se entendieran entre sí, en castigo por haber soñado con edificar una torre para llegar al Cielo, furibundo destino que afortunadamente no se cumplió, y las lenguas se multiplicaron, si bien de manera desigual.
En 1978, Isaac Bashevis Singer obtuvo el Nobel de Literatura. El otorgamiento de este premio a escritores en lenguas minoritarias, o que constituyen algo así como circuitos cerrados, no deja de causar en principio un cierto estupor tales fueron los casos del serbocroata Ivo Andric, del islandés Halldor Laxness, o del finlandés Sillanpää y fue también el caso de Singer que, en cuanto a su lengua literaria, el idish, siempre fue optimista. No será una lengua muerta afirmó porque está relacionada con quinientos o seiscientos años de historia judía, y cualquiera que desee estudiar esa historia tendrá que estudiar idish.
Nunca fue un viajero empedernido pero, al contrario de otros notables escritores como Eugene ONeill, John Dos Passos o Lawrence Durrell, que también viajaron por Latinoamérica, Singer escribió un estupendo relato que, con el título de La Colonia, describe la vida de inmigrantes judíos hablantes del idish, en la provincia de Entre Ríos, en Argentina donde acudieron para hacer realidad "el sueño del barón de Hirsh, que quiso transformar a los judíos rusos en campesinos argentinos". Quizá por eso y por el resto de su estupenda obra literaria a pedido de una publicación de la UNAM, cuando le otorgaron el Premio Nobel, escribí una larga nota sobre su vida y su obra que se llamó El Exilio, el Gueto y el Reino de Isaac Bashevis Singer. Cuando la leyó un viejo y querido amigo judío, cineasta por más señas, me envió un telegrama con el siguiente texto: "La nota es exhaustiva. No tienes ya que circuncidarte". Singer murió en Nueva York solo, como lo hacemos todos y en silencio.
23/5/09
EL "CASTIDISH" TANGOS, MILONGAS Y CHACARERAS

“En silencio sufriré”: ídish y castídish en la música popular judía
El auge del tango en las primeras décadas llegó también a incorporarse a los consumos culturales en ídish. Respetando las convenciones genéricas del tango canción, se editaban en Buenos Aires tangos, milongas y otros géneros populares asociados.
Entre ellos se encuentran títulos como “En silencio sufriré”, “Dónde está tu sonrisa”, “Me obligas que te ame” [sic] o “Triste alegría”, “Cigarrillos”. El tema de la adquisición del español y el lunfardo o las formas del “castídish” fueron abordados a través del humor y la parodia por artistas como Jevel Katz, conocido como “el Gardel judío”.
UNA ENTREVISTA PARA EL DEBATE, SAMUEL LEVIN EL LIDER DE LA AMIA AL DESNUDO
Por primera vez en la historia de la mutual judía argentina ganó la lista del sector más ortodoxo. Su orientador es el rabino Levin. Obtuvo el 38% de los votos y con ese poder designó a Guillermo Borger como presidente. Una aproximación a su pensamiento.En el Luna Park, la colectividad judía celebraba una instancia mayor: los 60 años de la creación del Estado de Israel. Pero por mayor que fuera, el rabino Moisés Levin, máxima autoridad espiritual entre los judíos ortodoxos de la Argentina, se quedó en el seminario que dirige. “Hace muchos años, por estas fechas, murieron 24 mil personas redactores del Talmud, por eso guardamos duelo y por eso no vamos a lugares con música”. Un duro, el rabí. La ortodoxia (“ortodoxía” en boca de Levin), por primera vez en la historia judaica argentina, derrotó en elecciones comunitarias al resto de los sectores políticos, y ahora quedó al frente de la Asociación Mutual Israelita Argentina, la AMIA.
–¿Por qué ganaron?
–La ortodoxia, últimamente acá en la Argentina, está avanzando mucho, porque la gente está retornando. Busca algo, la gente.
–¿Qué busca?
–Una seriedad, una vida llena, y el único que le puede dar una vida llena a las personas es nuestro sector, hay muchas gente que se está acercando por eso.
–¿Es lo que se conoce como retornismo?
–Exacto. Muchos están retornando a las raíces y por eso la ortodoxia crece.
–¿Cuándo fue la última vez que un sector ortodoxo ganó las elecciones?
–Buenos, ganamos la intendencia de Jerusalén.
–Yo me refería a la colectividad argentina.
–Ah, no, aquí nunca habíamos ganado. En 113 años de historia de la colectividad, ésta es la primera vez.
–¿Cómo queda ahora el mapa político de la colectividad?
–No lo sé, no soy político. Lo que le puedo asegurar es que hoy la ortodoxia es la mayor fuerza dentro de la colectividad argentina.
–¿Y cuál es el plan?
–Hacer las cosas seriamente, convocar a nuestra juventud desorientada, curar la comunidad.
–¿Curarla de qué?
–De todos los problemas que tiene. Los jóvenes no saben lo que buscan. Quieren una vida buena, sana, familiar, con un futuro, y no saben dónde encontrarla. La ortodoxia les enseña dónde.
–¿Y dónde?
–En el respeto por nuestra leyes. Eso es una garantía para sus futuros, para sus vidas. Hay muchos padres que no cumplen las leyes pero traen a sus hijos, y después me dicen: mis hijos me respetan de otra manera, hay un respeto del hijo al padre. Y ellos quieren acercar a sus hijos porque saben que es el camino bueno. Por ejemplo, en nuestra comunidad no existe la palabra divorcio.
–¿Qué tiene tiene de malo la palabra divorcio? ¿No cree que es una instancia social necesaria?
–Lo malo no es la palabra, es lo que provoca el divorcio. Mucha gente me viene a hablar y me pregunta cuál es el problema, y yo veo que a veces uno no sabe ceder al otro, buscan otras cosas, no están conformes con lo que tienen, no saben cómo estar conformes y hay que saber cómo estar conforme con lo que Dios no da. Y la gente nuestra, en la ortodoxia, está conforme en la vida familiar, viven bien, hay un entendimiento del uno al otro.
–Vivimos en un tiempo de radicalismos religiosos. ¿En qué momento el ortodoxo está en riesgo de volverse un fanático?
–El buen ortodoxo, nunca. Nosotros prohibimos el fanatismo. Hay un dicho: no seas demasiado. Nosotros estamos en el límite, pero sin ser demasiado.
–Ese límite es muy resbaloso, de todas formas.
–Por eso tenemos libros que no enseñan dónde está el límite.
–Usted comprenderá que algunas ortodoxias llevan hacia ese camino.
–El que llega al fanatismo se equivoca. El fanatismo no está escrito en los libros; un sabio decía: yo peco cuando permito lo prohibido y prohíbo lo permitido. Eso se llama fanatismo, que es prohibir lo permitido.
–¿Cómo siente que la ortodoxia judía es mirada por el resto de la sociedad?
–El que no conoce a la ortodoxia cree que somos gente cerrada, de otro mundo, que no hablamos con nadie todas esas cosas. Y sin embargo vivimos en el mismo planeta que todos.
–Es que algunas prescripciones de la ortodoxia…
–Permítame explicarle algo: ¿cuántos tornillos necesita el motor de un Mercedes Benz para funcionar correctamente?
–No tengo la menor idea. Pongamos que trescientos, tres mil, los que usted diga.
–Bien, trescientos: pero usted lo quiere hacer arrancar con cien, o con doscientos. Tal vez arranque, pero para mantener el motor funcionando bien, plenamente, como debe funcionar, hacen faltan los trescientos tornillos. Bien, la vida de judío para ser lo que debe ser tiene que cumplir con los 613 preceptos que nos da la Biblia.
–¿Vendrían a ser los tornillos de la ortodoxia?
–No de la ortodoxia, sino del pueblo. Ortodoxo se llama al que cumple con cada uno de esos 613 preceptos. Y así como si usted le saca un solo tornillo al motor, el motor empieza a sonar mal, si el pueblo no cumple con alguno de esos 613 preceptos, su vida no estará llena, completa.
–¿La obligación de judío de contraer matrimonio sólo con otro integrante de la comunidad judía forma parte de los 613 preceptos?
–Ésa y muchas más.
–Más allá de que vaya a contramano de la historia, ¿no resulta opresivo frente al deseo de las personas? ¿La pesadez de los dogmas no terminan alejando a las personas de su fe?
–La Torá nos dice que si se casa un judío con una no judía, ¿qué provoca? Que el hombre va a tener que dejar de cumplir los 613 preceptos, o la mujer va a tener que empezar a cumplirlos, pero de manera mixta no va. Entonces uno tiene que tomar una decisión.
–¿Nunca dudó ni siquiera por un instante de la razonabilidad de esta idea?
–¡Pero es que muy lógica! ¿Cómo va a educar a los chicos, si no? ¿Qué preceptos los va a obligar a seguir? ¿Los del padre o los de la madre? Torá dice que no es posible, entonces no es posible.
–¿No cree que ideas como ésta dificultan el diálogo con otros sectores de la sociedad o incluso dentro de la propia colectividad judía?
–Mire, dentro de los sectores reformistas, hay mucha gente que estás más cerca de pensar como nosotros, pero siguen yendo con los reformistas por comodidad.
–¿Qué comodidad tiene el reformismo judío?
–Y, vienen acá y está todo en hebreo, en cambio en sus lugares todo es en epañol.
–¿Cuál es la diferencia más grande entre ustedes y los sectores reformistas?
–Nosotros tenemos una Biblia, y tenemos leyes.
–Ellos también.
–Sí, pero ellos no van según las leyes, ellos interpretan las leyes. Lo que está escrito está escrito, no queremos cambiar, interpretar cosas. Lo que está escrito tiene tres mil años de historia, transmisión del maestro al alumno, desde Sinaí. Vivimos en el mundo moderno, está bien, pero la Biblia da las leyes para todas las épocas, no para una época sola. El sol no cambia, la luna no cambia, las estrellas no cambian, así lo hizo el Creador, así está, así debe seguir.
–Lo está diciendo en serio, ¿no?
–Usted va a ver que en el época de hoy, si vivimos con el sistema de la Biblia de 3000 hacia atrás, todo iría bien, todo se arreglaría.
DEJANOS TU OPINION!
19/5/09
MATES-DEBATES TODAS LAS TARDES EN FACEBOOK
Raquel Breitman ha escrito a las 19:50 del 19 de mayoRaquel Breitman ha escrito a las 20:13 del 19 de mayo
Axel Dario Gelman ha escrito a las 20:51 del 19 de mayo
Miriam Sorotzki ha escrito a las 20:54 del 19 de mayo
UN ENTRENAMIENTO QUE NOS ACERCA A LOGRARLO ES LA "AUTOOBSERVACION",E IR A REALIZAR EXACTAMENTE ESAS COSAS QUE NOS CUESTA,QUE NOS DA MIEDO.TOMAR ACCION,QUE EL MIEDO NUNCA TE PARALICE.TOMAR CONCIENCIA QUE SOMOS LIDERES DE NOSOTROS ... Leer másMISMOS Y DE LOS DEMAS,HACERNOS CARGO DE ESO,Y DE NUESTRO PODER DE INFLUENCIA.
MODIFICAR NUESTROS HABITOS QUE CONSIDERAMOS NEGATIVOS,TRANSFORMARLOS EN HABITOS POSITIVOS.TENER UNA ACTITUD ABIERTA A L APRENDIZAJE.POR SOBRE TODAS LAS COSAS:TENER PENSAMIENTO POSITIVO!!!
Miriam Sorotzki ha escrito a las 20:55 del 19 de mayo
Alejandro El Gaucho Judio ha escrito a las 21:29 del 19 de mayo
Alejandro El Gaucho Judio ha escrito a las 21:32 del 19 de mayo
Y...SIGUE EL DEBATE EN FACEBOOK ENTRE MATE Y MATE TODAS LAS TARDES!
17/5/09
EL IDISH Y LOS IDIOMAS JUDIOS

Hasta la destrucción del primer templo de Jerusalén por los babilonios en el siglo VI a.C. el pueblo judío poseía un solo idioma: el hebreo, la lengua de la Biblia. Posteriormente la lengua fue influenciada por el arameo, idioma semítico del lejano oriente. El Talmud, el más importante y sagrado texto después de la Biblia, concluido en el siglo VI D.C. fue escrito en esa lengua. Este mismo explica los textos bíblicos y proporciona una especie de código normativo a la vida de la comunidad en todos sus aspectos.
Durante la era helenística el pueblo judío adoptó el griego y, con la expansión del Islam, el árabe fue la lengua de muchos judíos de los pueblos del Mediterráneo. Por ejemplo en Persia desarrollaron versiones de dialectos específicamente judíos.
Aquellos judíos que emigraron a Italia u otras áreas del Imperio Romano adquirieron como lengua el latín y, mas tarde aun, las lenguas Romances de la Edad Media que dieron origen a las distintas lenguas modernas de Europa.
Los judíos sefardíes (del vocablo hebreo Sefarad: España) crearon su propia lengua: el Ladino o Judezmo. El ladino, refleja a las sagradas escrituras ya que nació traduciendo textos sacros hebreos a lengua vernácula y, el judezmo es la lengua hablada. Esta lengua mezcla de castellano medieval, hebreo y otras lenguas regionales fue llevada con los judíos al ser estos expulsados de España en 1492 a Portugal y otras áreas de influencia del Mediterráneo.
Pero sobre todas las lenguas creadas por los judíos en la diáspora, es el Idish la que más desarrollo ha alcanzado no sólo en su lugar de origen sino que se ha esparcido por el mundo entero desde Asia hasta Africa y desde Europa hasta América y ha enriquecido con su vastisima obra literaria a millones de seres humanos.
El idisch y su expansión geográfica.
El Idish nació alrededor del año 1000 cuando judíos de Italia, Francia y resto del Imperio Romano comenzaron su migración hacia la zona del río Rin, lo que hoy es Alemania. Esta época es coincidente con el nacimiento en ese milenio de muchas lenguas europeas moderna.
La migración judía hacia el río Rin comenzó con el impacto de las cruzadas, que trajeron al idioma Idish a Europa Central, específicamente lo que hoy es Checoslovaquia y Austria.
Con un gran caudal de judíos que lo hablaba, la lengua se expande luego por Polonia y hacia los ríos Duina, Dníeper y Dniéster.
Todo ese sector de judios sumados a los de Ucrania, Lituania, Estonia y Letonia se denomina Ashkenazim; ésta palabra deriva del nombre hebreo medieval de Alemania: "Ashkenaz".
Durante el siglo XIX el numero de judios en Europa Central y del Este creció notablemente y por ende, los hablantes del Idish.
Con otra gran migración en el último cuarto del siglo XIX, el Idish fue transportado por los mares a nuevos continentes: América,Africa, Australia, Israel. Para ésta época el número de hablantes del Idish alcanzó los 12.000.000, cifra fatalmente reducida tras el exterminio de 6.000.000 de judios durante el Holocausto en manos de los nazis.
El idioma idisch y sus componentes: su inserción en el mundo moderno.
Varios son los componentes del idioma idish: el hebreo. el alemán, el elemento romano y el eslávico.
Cuando se establecieron los judios a orillas del alto Rin la lengua Idish adoptó algunas variedades de localismos alemanes. En su período inicial hasta el siglo XII el Idish era el idioma usado por los judios que arribaban de las áreas en las que se hablaban las lenguas romances . Muchos vocablos hebreos y arameos que fueron tomados de la Biblia y luego del arameo del Talmud se convirtieron también en parte del idioma idish contemporáneo. Algunas pocas palabras de origen latino perduran en el idish contemporáneo como por ejemplo :
Leienen: (leer) deriva del latin "legere"
Benchn: (bendecir) deriva del latin "benedicere"
Reconocemos amplias Influencias de distintos dialectos alemanes.
Más adelante se suman los elementos eslavos del checo, polaco, ucraniano y también ruso.
En una frase común del idish se pueden rastrear estas influencias
"RABOISAI, MIR VELN BENCHN, ZOGT DER ZEIDE"
Raboisai: señores Hebreo
Mir: nosotros Antiguo aleman
Veln: vamos Antiguo alemán
Benchn: bendecir Latin
Zogt: dice Aleman medieval
Der: el Aleman medieval
Zeide: abuelo Eslavismo antiguo
En el transcurso de los siglos XIX, XX y XXI se incluyeron vocablos producto del avance de la tecnología y de diferentes disciplinas y surgen ciertos neologismos. EJEMPLO: teléfono celular: tzelke es el término adoptado(cell:celula en ingles).
HISTORIA DE LOS PRIMEROS GAUCHOS JUDIOS

Entonces el terraniente Pedro Palacios les ofreció a cambio tierras de su propiedad, cerca de la estación ferroviaria que lleva su nombre, Palacios, en la Provincia de Santa Fe. Cuando llegaron allí en tren, supieron que habían sido doblemente estafados.
Se trataba de una perdida estación de ferrocarril, y las tierras contratadas no estaban a su disposición. Sólo se salvaron de continuar en la mayor indigencia, cuando luego de algunos meses de grandes penurias fueron ocasionalmente advertidos por un importante viajero judío. Se trataba del Profesor William Löwental, que venía de dictar conferencias en el norte del país y los vio durmiendo en las proximidades de las vías, en un galpón abandonado. Primero hizo gestiones ante el ministerio de relaciones exteriores de la Argentina. Luego le escribió al Gran Rabino Zadok Kahn informándole de esa penosa situación; y el Rabino se dirigió al Barón Hirsch, a fin de lograr la necesaria ayuda para sus hermanos estafados.
De todas maneras, 1889 fue el año en que comenzó la colonización judía en la Argentina. Y, a partir de 1891, ya con la J.C.A. en funciones, se multiplican las colonias en nuestro país. Luego de las primeras frustrantes experiencias, miles y miles de judíos de Rusia, Rumania y otros territorios de Europa del este comenzaron paulatinamente a vivir, trabajar y desarrollarse en una atmósfera de libertad. Así surgen los que Gerchunoff denominó "gauchos judíos".
Hoy, muchos judíos argentinos se enorgullecen de haber nacido en las colonias de Entre Ríos o de Santa Fe, de La Pampa o de Buenos Aires. Y las vivencias en el pueblo santafecino de Moisés Ville son evocadas con particular nostalgia.

















Alejandro El Gaucho Judio ha escrito a las 20:03 del 19 de mayo